japerezduval@gmail.com

Hoy he recibido una gran cantidad de e-mails, verdad es que cada día me llegan más.

No estoy hablando de esa maldición del span, esa basura que se dedica a ocupar el espacio con propaganda que nadie lee, al menos yo no, los elimino sin siquiera abrirlos, por si acaso tienen algún virus.

Los e-mails de que hablo son reales y lo mejor es que vienen de cualquier parte del mundo

Que se me lean en Venezuela, Cuba, Filipinas o México, de esos cuatro lugares he recibido mensajes hoy, eso es muy gratificante para un escritor.

Yo se que mis artículos no van a cambiar el mundo, ni lo pretendo.

Me conformo con la dicha de poder escribir libremente. Que no es poco.

Si contemplamos un mapa mundi, veremos que los países donde se da la libertad de expresión son minoría.

Las dictaduras ocupan un lugar preeminente en el mundo.

Por motivos económicos, ideológicos, religiosos o porque se intenta crear una monarquía y se pretende dejar a un hijo el poder que ahora ocupa un dictador asesino.

Lo cierto es que la libertad de expresión, el derecho a escribir y publicar lo que se desee cada vez está mas perseguido.

Hace ya mucho tiempo que el ser periodista es un oficio de alto riesgo.

También lo es ser escritor y cualquier otro que tenga que ver con la posibilidad de que cualquier dictador se vea ante la opinión publica, desnudo con sus vergüenzas al aire.

Espero poder prestar mi voz a aquellos que no tienen voz y si la tienen apenas se le oye por la mordaza que los asfixia.

Pues mi artículo de hoy está acabado.

Parece facial pero durante cuarenta años esto ten sencillo, no se pudo hacer.

Mantengámonos vigilantes paro que no vuelvan tan lúgubres tiempos.

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